15m12

mayo 17, 2012 § Deja un comentario

De paseo por el barrio.

marzo 4, 2011 § 1 comentario

Project Natal

abril 17, 2010 § Deja un comentario

Será un buen objeto de estudio y un gran tema de discusión

This is cinerama

marzo 18, 2010 § Deja un comentario

De la inmersión como legitimación crítica del 3D

marzo 14, 2010 § 1 comentario

“Los efectos de inmersión, por otro lado, parecían extender el espacio del encuadre en modos que parecían similares a los efectos de profundidad que Welles, Wyler y Toland habían estado creando mediante líneas de perspectiva y una extrema profundidad de campo. La prensa opinó que esta técnica era loable (tal vez porque despertaba asociaciones subliminales con el escenario del teatro, un arte inmensamente más respetable que el cine). A medida que el atractivo novedoso de las «expulsiones» fue decayendo (a fin de cuentas, el público no tenía una capacidad inagotable para soportar tanto abuso ocular), los estudios se dieron cuenta de que cualquier oportunidad para llevar el formato hasta el siguiente nivel, el de la respetabilidad crítica y la viabilidad a largo plazo, tenía que basarse en la «inmersión».

Empezaron a aparecer películas de mayor presupuesto, con grandes estrellas como Rita Hayworth (La bella del Pacífico, 1953), Martin y Lewis (El jinete loco, 1953) y John Wayne (Hondo, 1953). La mayoría de esas producciones de más prestigio se preocupaban por evitar «los leones en su regazo» en favor de planos de conjunto regresivos de mayor profundidad. Claramente, el 3-D tenía que ser incorporado al lenguaje de Hollywood (del mismo modo que los elementos en un principio pertubadores del sonido y del color tuvieron que ser controlados y naturalizados) si se esperaba que el proceso fuese algo más que una atracción secundaria. Pero al tiempo que empezaron a aparecer estas películas, la moda del 3-D llegó a un abrupto fin”.

KEHR, D.: “Luces y sombras en 3 Dimensiones” en Cahiers du Cinema. España. Madrid: Ediciones Caimán, nº32, p. 75.

Enthusiasmos

marzo 5, 2010 § Deja un comentario

“La marca de lo sublime, en cambio, es el éxtasis o enthusiasmos. Estos términos o, mejor, sus equivalentes, siguen desempeñando un papel en el vocabulario de la valoración estética. De nosotros mismos decimos que una obra de arte nos  «enloquece» o «arrebata» o nos «entusiasma» o nos «aplasta», y eso va mucho más allá de un simple placer que nos haría juzgarla perfecta. La lectura de Longino hizo que el público culto del siglo XVIII se preguntara por qué su arte nunca les elevaba por encima de sí mismos, justo el significado de la palabra «éxtasis» y de ahí que la idea de lo sublime entrara en colisión con la esfera del gusto como una fuerza turbadora, de manera muy semejante al modo en el que el dios Dionisio invadía Tebas en la inquietante obra de Eurípides Las Bacantes”

DANTO, A.C.: El abuso de la belleza. La estética y el concepto del arte. Barcelona: Paidós, 2005, p. 208.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando la categoría immersion en numax.